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Soñé con Platja d´Aro

Posted on : 08-09-2009 | By : Administrador | In : General

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.- Ir a Girona por un fin de semana es una delicia, si uno quiere toparse con Platja d´Aro, la localidad turística de la Costa Brava, en la orilla de la carretera de Palamós a St. Feliú de Gixols. Hace años que visité La Gavina, el famoso hotel de S´Agaró, ese pueblo de altísimo nivel, modelo de urbanización de estilo catalán. Qué casas. Qué caché. Aquí la baronesa Tissen , allá un árabe poderoso que pasea sus Rolls por las calles limpias y de asfalto casi blanco. En Platja d´Aro, que he visitado, atendiendo la invitación de un amigo, hay un restaurante excepcional, el Feliú, propiedad de la familia Roura-Feliú , que dirige con mano maestra mi estimadísimo Xavi Roura . Tiene la mayor y mejor sección de platos para llevar a casa que yo he visto en mi vida. Y su gastronomía, en los comedores, es francamente excelente. Sentí envidia de que aquí no hayamos podido llegar a ese nivel turístico, excepto en zonas muy concretas del sur de Tenerife y de Lanzarote y Fuerteventura. Me acordé del Puerto de la Cruz, la destrozada ciudad pionera del turismo en Canarias. ¿Por qué no supimos conservar el Puerto como los catalanes han conservado S´Agaró y Platja d´Aro, por ejemplo? Qué pena. Qué bello es el Bajo Ampurdán, tan rico en vegetación, con una gente tan cabal que lo habita.

2.- El aeropuerto de Girona está tomado por Ryan Air, que aquí tiene su base europea. Vuelos muy baratos a todos los puntos de España y de Europa. Este aeropuerto está creciendo cada día, dada la demanda de rutas. La crisis no ha podido con la Costa Brava. Xavi Roura y su esposa, Margarita Feliú , y su hija, Davinia Roura i Feliú , nos enseñaron la zona a mi hija María Eugenia y a mí. Me gustó el nivel de la Costa Brava e incluso me dejaron cantar con un grupo de golfistas ingleses en el restaurante, haciendo una excepción. Lo pasamos muy bien. No es raro que en esta zona catalana se concentre un turismo de gran nivel, que permanece largos periodos en sus impresionantes chalets de veraneo. (Si quieren verme cantar, en You Tube hay una actuación mía interpretando “María la Portuguesa”, pero no lo recomiendo porque no me salió muy bien).

3.- Es un paseo viajar por carretera de Barcelona a Girona, así que perfectamente se puede ir a almorzar o a cenar por una muy buena autopista, bastante colapsada los fines de semana, pero diáfana los días laborables. En menos de un par de horas se hace el recorrido. Hacía mucho tiempo que no iba a la Costa Brava y la verdad me impresionó también la calidad del comercio en Platja d´Aro. Tiendas modernas, con interesantes descuentos. Y con una curiosa forma de vender: compras en un comercio y te entregan un vale de descuento para el siguiente. Y así. Nunca había visto este sistema, la verdad. Aunque uno ahora, con la crisis, compre más bien poco. Le dije a mi amigo Xavi que era una gozada vivir allí. Sobre todo en temporada de verano, en la que él no para. El invierno es distinto. Como decía Azorín , entonces todo es silencio y paz. Viajar por los pueblos de Cataluña me pareció una experiencia fantástica, tanto en una estación como en otra. Ahora uno encuentra bullicio y mucha gente, pero entretiene. El invierno también tiene su encanto y es entonces, huidos los guirufos, cuando hallas el verdadero sabor catalán, a los lugareños, gente tan cordial y tan abierta, a pesar de la leyenda negra que le inventan a Cataluña. Yo tengo varios amigos catalanes, a cual más agradable. Y su sentido de la familia es digno de ser imitado. Y, cómo no, su valía como comerciantes. De regreso, he vuelto a soñar con Platja d´Aro y con mis amigos Roura Feliú, a los que envío un abrazo a través de este artículo, que sin duda ellos leerán en la Internet.

fuente/eldia.es

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